Reglas del Baccarat

Algo importante a tener en cuenta al sentarse a jugar cualquier juego, en especial con dinero de por medio, es que es necesario comprender bien las reglas antes de comenzar. El objetivo es crear una mano con las cartas que se te reparten, lo más cercana a nueve que sea posible; una mano perfecta es aquella que totaliza nueve con las primeras dos cartas repartidas. Ocho es la segunda mejor mano.
Estas dos manos se denominan manos naturales. La única mano que puede vencer a un ocho natural es un nueve natural. Cuando aparece una de estas dos manos todas las apuestas son canceladas y nadie podrá recibir una tercera carta. Los ases cuentan como 1 y las figuras cuentan como 10. Cuando tu mano equivale a un número de dos dígitos, el primer número es ignorado y solo se tiene en cuenta el segundo número. Los jugadores deben plantarse con seis o siete y seguir pidiendo cartas con cuatro o menos.
Cómo Apostar
La única estrategia real que necesitas desarrollar para jugar Baccarat es decidir qué tipo de apuesta quieres realizar al comienzo del juego. Puedes apostar que la banca tendrá la mejor mano, que tú lo harás, o que habrá un empate.
Apostando sobre Tu Mano
El primer tipo de apuesta que puedes hacer es apostar que tú tendrás la mejor mano. A veces se la llama Apuesta Punto. Para ganar este tipo de apuesta debes lograr dos cosas. Primero necesitas acabar con la mejor mano, ya sea porque se te reparte una natural o porque te tocó la mejor mano, y segundo tienes que haber apostado que tendrías la mejor mano. Si se cumplen estos dos requisitos ganarás la misma cantidad de dinero que apostaste. Sin embargo, si apostaste que la banca sería la que ganaría esta mano, perderás tu apuesta. Deberías apostar sobre tu propia mano para empezar a entender el juego, y seguir las tendencias ganadoras del zapato. Esto es especialmente importante si el zapato le repartió buenas cartas al jugador por cuatro manos consecutivas.
Apostando sobre la Mano de la Banca
En el juego de Baccarat tienes la opción de apostar sobre la mano de la banca en vez de tu propia mano. Así, puedes ganar la mano si apuestas que la banca tendrá la mejor mano y la mano de la banca resulta ser una natural, o simplemente la mejor mano. En este caso ganarías la misma cantidad apostada, menos un 5 por ciento de comisión que se paga a la banca. Algunas personas se sienten incómodas pagando un 5 por ciento de comisión, así que nunca apuestan sobre la banca. Sin embargo, esto es un error. A largo plazo, una comisión del 5 por ciento no marca una diferencia significativa si logras ganar un par de cientos de dólares cada vez que ganas tras apostar sobre la banca. Por ejemplo, si apuestas $200 sobre la banca y esta gana, tú recibirás $190 ($200 - $10 de comisión). O sea que conservarás el 95% de tu apuesta.
Apostando sobre un Empate
La última apuesta que puedes realizar es apostar que ocurrirá un empate. Algunos jugadores de Baccarat dirán que jugar de esta manera es correcto, mientas otros opinarán que es bastante estúpido. Por lo general, apostar sobre un empate no es buena idea. Aunque paga 8 a 1, la ventaja de la casa es más del 14% en cada apuesta.