Historias desde el Casino - La llama y el marciano

22 dic 2014 | 01:56 Autor: es.casinotop10.net

Un cuento de amor y de dolor, de Julieta y Romeo… Bueno, en realidad se trata de la historia de dos idiotas en la ciudad costera de Atlantic City.

 

Todo comienza un Viernes noche en un bar y con unas cervezas servidas como remedio al tedio acumulado durante la semana. Era una noche cualquiera de una semana cualquiera, en uno de tantos bares de Hells Kitchen, Nueva York. Mi amigo y yo estábamos aburridos. Dos hombres en la treintena con trabajos decentes, algo de dinero en nuestros bolsillos y toneladas de rutina cargadas sobre nuestros hombros. Necesitábamos una aventura casi tanto como el comer. Anhelábamos una nota de color que rompiera la gris monotonía del futuro demasiado predecible que se avistaba en nuestros horizontes. Algo que pudiera pintar por un momento nuestras vidas en un tono rosa chillón adornado de purpurina. Queríamos pasar una noche llena de arrepentimientos, música estridente, strippers, whisky barato y jazz. Deseábamos todo a la vez y cuanto antes. Nos imaginábamos a nosotros mismos comiendo sushi en la barriga de bellas mujeres de compañía venidas desde la lejana Rusia mientras respirábamos polvos de colores usando cisnes dorados como bandeja. En definitiva, pedíamos vivir la vida un poco antes de volver a la gran ciudad, a nuestros trabajos, a la civilización. A todo lo que odiábamos.

Tras llamar a un taxi, los dos gritamos a la vez: “¡Cuidado! ¡Una llama!”. El camarero, desconcertado, comprobó que no había tal cosa a sus espaldas. Luego descubrió que ya no estábamos en la barra del bar sino camino a nuestros más desenfrenados sueños. La meta en ese momento eran los casinos de Atlantic City y nada ni nadie podría detenernos. Durante el transcurso de nuestro viaje observamos a dos taxistas que peleaban por llevar a alguien que parecía ser un turista asombrado por el espectáculo que se desarrollaba ante sus ojos. Los nuestros, por otro lado, estaban demasiado afectados por los chupitos de colores con los que habíamos llenado nuestro estómago en el bar del que nos habíamos marchado sin pagar y las imágenes que eran transmitidas a nuestro cerebro ya eran un tanto borrosas.

Llegados a Atlantic City, no tardamos en enfilar su famoso paseo marítimo mientras tratábamos de decidir cuál era el sitio adecuado para comenzar a perder la cabeza. Durante este lapso de tiempo nos encontramos con un vagabundo que gritaba a las gaviotas, con las que parecía tener una especie de lenguaje en común, y decidimos pedirle consejo. Tomamos dicha decisión porque creímos que tal personaje era miembro del paisaje local pero no pudo ser mayor nuestra sorpresa cuando el mendigo nos aseguró que provenía del planeta Marte. Dicho esto, su siguiente frase fue tajante y, sin un atisbo de duda, nos indicó el casino Revel mientras decía: “Ése es vuestro camino mis queridos compañeros” “Dirección Oeste hacia África”.Su voz sonaba como la de un oráculo del mismísimo dios Baco y por ello pusimos rumbo hacia la insinuante fosforescencia del mencionado casino. Sus impresionantes torres se levantaban ante nosotros cual gigantes a los que debíamos hacer frente.

Casino online

Subíamos en las grandes escaleras mecánicas que conducen al casino cuando decidimos que era momento de hacer bote común y juntar todo lo que teníamos. El resultado fue el siguiente: 73$, unos cuantos preservativos, un llavero hecho con cuerda y una canica y una nota escrita en un post-it que decía: “No creo que haga falta que lo diga porque sabes perfectamente que estoy enfadada…” No entendíamos nada…

Lo primero que hicimos fue dirigirnos a la mesa de Ruleta. Por costumbre, o más bien superstición, solíamos apostar 5$ al rojo nada más acceder a un casino. Ganar esa primera mano nos haría saber si ante nosotros tendríamos una buena noche, día, semana, mes o siglo. La bola comenzó a rodar y en nuestras mentes se repetía la imagen del vagabundo y las gaviotas. Por suerte salió rojo, lo que auguraba una velada que ninguno de nosotros… podría recordar por completo.  

Lo siguiente en el menú era la acción instantánea del Blackjack. Se habían acabado las concesiones, así que juntamos los 83$ que ahora llenaban nuestros bolsillos y nos lo jugamos todo a una sola ronda. “Que salga un 21”, repetíamos mientras las cartas se mostraban una a una y proferíamos amenazas contra el dealer.  Pedimos carta, nos plantamos, nos recostamos en nuestras sillas y esperamos. 14… 20… … … “Blackjack – la casa tiene 21”.

Un sonoro “Mierda” salió de mi garganta.

“Una bien grande y humeante” contestó mi amigo.

“¿Por qué nos lo hemos jugado todo?” nos preguntamos a la vez.

“Pues porque sois idiotas” replicó sin miramientos el dealer.

Si piensas que éste es el final de la historia, entonces estás tremendamente equivocado. Al contrario que en otras Historias desde el Casino, la nuestra no terminó con caras de resignación y bolsillos vacíos.  Gracias a un artilugio metálico y brillante llamado cajero automático, conseguimos más dinero y, mirando amenazadoramente al dealer que se había mofado de nosotros, nos sentamos otra vez en la misma mesa. “¿Están los caballeros listos para perder algo más de dinero?” dijo éste con su típico acento de Atlantic City y muy malas intenciones. “Puedes apostar tu culo a que sí” recibió como respuesta.

Todo lo sucedido a partir de ese momento permanece en nuestra memoria en forma de recuerdo borroso y difuso. Creemos acordarnos de ganar al Blackjack del mismo modo que creemos recordar ganar al Baccarat para luego perderlo todo jugando a los dados, pero no podríamos asegurar a ciencia cierta qué fue lo que pasó entre medias. Para lo que sí que no tenemos ningún tipo de explicación lógica es para lo que sucedió a la mañana siguiente, cuando nos despertamos en la playa pegada al paseo marítimo. Con nosotros se encontraba el vagabundo que nos recibió a nuestra llegada a Atlantic City. No llevábamos zapatos pero sí unos trajes que parecían nuevos aunque estaban sucios de arena y polvo. Incluso el vagabundo estaba vestido de la misma guisa.


Atlantic City

Tras unos primeros minutos de incómodo silencio, el vagabundo se incorporó, se aseó con las manos tratando de sacudir el polvo que ensuciaba sus ropas, se colocó como pudo el pelo y rascándose la barba se dirigió a nosotros con ojos llorosos y estas palabras: “Camaradas, queridos amigos venidos de la lejana luna, mis almas hermanas, compañeros de un viaje llamado vida… Ésta ha sido una noche emocionante” Dicho esto, comenzó a caminar lentamente hacia el sol que se levantaba en el horizonte y nunca más volvimos a saber de él…

 

Por Cooper Thompson, Nueva York

Mejores Casinos Online

1. Rich Casino
Juega

Promociones

Sala Promo
NetBet.com ¡Bono del 100% con el primer depósito!
Regístrate en NetBet y gana un bono del 100% con tu primer depósito. Además ganarás 10 Giros Gratis sólo por...
Betfair Casino Bono de Bienvenida de ¡Hasta 200€!
¡Regístrate en el casino Betfair! Recibirás 200€ de Bono de Bienvenida y 20 tiradas gratis en los juegos de...
Titan Casino ¡Bono de Bienvenida de 5.000€!
Bono de Bienvenida de Titan Casino de 5.000€ ¡Regístrate en TitanCasino y consigue este super bono!: Deposita entre 20€ - 29€...
William Hill Casino Bono de Bienvenida de hasta 300€
¿Quieres conseguir 50 giros gratis a las tragaperras? Sólo tienes que registrarte en el casino William Hill. Tras tu primer...
Titan Casino Bono Mensual de hasta 1200€
Durante 6 meses recibirá un bono de hasta de 200€ cada mes. Solo tiene que realizar su primer depósito y...

Reseñas de Métodos de Pago

Calculadora de Bonos

Blackjack Gratis

BlackJack Gratis

BlackJack Gratis

Esta versión flash de BlackJack está pensada para jugadores de todos los niveles ya que permite jugar con dinero fictici...

Leer Más

Ruleta Gratis

Ruleta Europea Gratis

Ruleta Europea Gratis

¡Juega gratis a la Ruleta Europea con esta versión del juego de casino que nos trae TitanBet en español!. Pero, antes de...

Leer Más