El 80% de la deuda de Codere estaría en manos de los fondos buitre

28 feb 2014 | 11:26 Autor: Óscar F. Civieta

Fuentes cercanas a Codere aseguran que el 80% de su deuda, que actualmente asciende a 1.214 millones de euros, estaría en poder de los llamados fondos buitre.

ÍNDICE

Introducción

Cronología

La empresa

Los trabajadores

Los sindicatos

El futuro

Cifras

 

 Introducción

Negros nubarrones se ciñen sobre el futuro de la empresa española Codere. En pleno preconcurso de acreedores desde el pasado 2 de enero, su deuda total asciende a 1.214 millones de euros brutos.  De ellos, 127,1 provienen de una línea de crédito sénior, y otras dos partidas, de 760 millones de euros y de 300 millones de dólares, proceden de una emisión de bonos.

La línea de crédito estaba suscrita con las entidades bancarias BBVA, Barclays y Credit Suisse. Éstas, en junio de 2013, se la vendieron a dos fondos buitre o hedge funds: GSO y Canyon. La otra parte de la deuda está controlada, teóricamente, por otros inversores: Silver Point Capital, M&G, Sothic Capital y Dupont Capital Management.

Sin embargo, fuentes muy cercanas a la empresa aseguran que algunos de esos otros inversores también dominan parte de la primera deuda y que funcionan, igualmente, como hedge funds. Por lo tanto,  según las estimaciones de estas mismas fuentes, el 80% de la deuda de Codere estaría controlada por fondos buitre.

Concretamente, se estima que el banco de inversión Houlihan Lokey, que agrupa a la mayoría de estos acreedores, posee en la actualidad alrededor de 1.000 millones de la deuda total. Aunque desde la empresa prefieren no hablar del asunto, en juego podrían estar los puestos de trabajo de los casi 20.000 empleados que Codere tiene entre España y Sudamérica.

 

 

 

 Cronología

El apartado anterior es, a grandes rasgos, la situación en la actualidad. No obstante, lo mejor para entender realmente qué está pasando con Codere, y en qué escenarios se puede mover la compañía en el futuro próximo, es hacer una cronología de los hechos más relevantes sucedidos en los últimos meses.

En junio de 2013, Credit Suisse le comunica al director financiero de la compañía que la línea de crédito de 127,1 millones de euros (en aquel momento no pasaba de los 100) había sido vendida GSO y Canyon. Algo que se produce de manera sorpresiva ya que en Codere no tenían ninguna noticia.

En propiedad ya de estos hedge funds, los intereses de la deuda pasan del libor + 4,5% a un 117%. Ésta sería la cifra global sumando comisiones, gastos e intereses. Codere mostró su rechazo y, tras varias negociaciones, quedaron estatuidos en, aproximadamente, un 40%.

Dos meses después, en agosto de 2013, y teniendo en cuenta que desde la compañía cada vez se veía con mayor temor y recelo el funcionamiento de estos fondos buitre, le piden a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que investigue su modus operandi. Hasta el momento este organismo no se ha pronunciado, aunque sí está estudiando el caso con especial interés.

El 2 de enero de 2014 Codere entra en preconcurso de acreedores. Ese movimiento concedía a la empresa otros 4 meses para tratar de alcanzar un acuerdo con los bonistas. Si éste, finalmente, no llega, la compañía estará abocada al definitivo concurso. Se podría dar otro escenario que es la realización de un concurso acelerado, si los acreedores ejecutan las garantías que hay detrás de los préstamos.

Situación que, como se verá más adelante, está más cerca de suceder de lo que se podía imaginar, a tenor de las últimas declaraciones realizadas por los bonistas.

Una semana después, el 9 de enero, el director financiero de Codere, Ángel Corzo, anuncia que habían conseguido una prórroga de 30 días, otorgada por las entidades acreedoras, para el vencimiento de la deuda de 127,1 millones de euros. El límite del plazo pasó entonces al 6 de febrero, “extensible hasta el 15 de abril” si se cumplían una serie de condiciones.

Malas noticias, el 15 de enero Codere entra en impago técnico al no abonar los intereses devenidos de la emisión de bonos de 760 millones de euros. Peor se pusieron las cosas el pasado 6 de febrero. En esa fecha finalizó el plazo que los acreedores habían concedido a la empresa y el acuerdo con, al menos, el 50% de los bonistas, como era de prever, no había llegado.

No se daban, por lo tanto, las condiciones necesarias para que entrara en vigor la prórroga hasta mediados de abril.

La oferta final que recibió Codere de parte de los bonistas, agrupados todos bajo el nombre de Houlihan Lokey, consistía en inyectar a la empresa 400 millones de euros.

La contraprestación solicitada por esta importante suma fue lo que llevó a Codere a rechazar con rotundidad esta oferta. En concreto, lo que pidieron los tenedores de la deuda, tal y como explica Codere en un Hecho Relevante enviado a la CNMV, es “la disolución de los accionistas actuales de la empresa en un 96,8%”.

O lo que es lo mismo, de haber aceptado, estos accionistas hubieran pasado de controlar el 100% del capital social de la empresa a un 3,2%. Aparte, la oferta final también contemplaba que se entregara a ciertos miembros de la familia Martínez Sampedro (principal propietaria de la empresa) el 14,30% del capital.

En su escrito, Codere esgrime que si transigen se produciría “un trato desigual” entre los accionistas actuales de Codere, “contraviniendo los principios básicos del Derecho Mercantil español”. Califican la propuesta como un incentivo para que “ciertos accionistas” acepten la oferta final mediante la atribución de unos “derechos especiales”.

Sólo un día después, el 7 de febrero, cinco empresas pertenecientes al Grupo Codere presentaron preconcurso de acreedores. Éstas fueron Codere América SAU, Colonder SAU, Nididem SLU, Codere Internacional SLU y Codere Internacional 2 SLU.

El penúltimo episodio es una demostración fehaciente de que Codere no piensa quedarse de brazos cruzados. “La mejor defensa es un buen ataque”, deben haber pensado, porque varios grupos minoritarios de la empresa han interpuesto una denuncia contra Canyon, Silverpoint y GSO, y también contra los prestamistas originales: Credite Suisse, Barclays Bank y BBVA.

En la querella les acusan de presuntos delitos de estafa, coacciones, extorsión y amenazas. Se remiten los denunciantes  a las “condiciones salvajes” que han establecido estos fondos buitre y que han hecho que Codere firme acuerdos muy “perjudiciales para sus intereses”.

Y lo último viene de parte de los bonistas a los que, por lo que se ve, no les ha sentado nada bien el Hecho Relevante de Codere ni la denuncia interpuesta por los grupos minoritarios. Acusaron a los actuales propietarios de “secuestrar la sociedad” y recordaron que su oferta es la única opción alternativa al concurso.

Contradijeron a la empresa al asegurar que la proposición consideraba a todos los accionistas de “manera igualitaria”. Negando, por lo tanto, que suponga un “trato desigual” como se afirmó en el Hecho Relevante.

Dejaron claro los bonistas que llevarán a cabo todos los movimientos estratégicos que estimen convenientes para proteger sus intereses. Actuaciones entre las que, sin lugar a dudas, se encuentra la ejecución de las garantías de los préstamos. Lo que precipitaría el concurso de acreedores. Conminaron los bonista a Codere a mover ficha.

 

 La empresa

¿Qué dice la empresa sobre esta situación? ¿Cómo ven el futuro? ¿Confían en que se resuelva? Lejos de mostrar una actitud pusilánime, desde Codere siempre han defendido su forma de actuar. Aseguran que es una compañía viable, con generación de caja positiva en todos los países en los que están presentes.

Recuerdan que los resultados de 2012 fueron positivos y que en ningún momento han perdido cuota de mercado. La gestión, para ellos, ha sido impecable. Afirman sin ambages que un tanto por ciento realmente alto de la culpa de que la empresa se encuentre en tan complicada situación la tienen las condiciones leoninas establecidas por los fondos buitre.

Su cuenta de resultados, dicen, está lastrada por las grandes cantidades que deben abonar como intereses y aluden, para mayor consistencia de su argumentación, a los 144 millones de euros que en este concepto debieron pagar en 2012. Sí entonan el mea culpa, sin embargo, al aducir que la estructura societaria de la empresa no es la más óptima ya que concentra toda la deuda en la matriz.

Otro de los aspectos que más irrita a Codere, y que ya pusieron en conocimiento de la CNMV, es que, como afirman desde la empresa, los hedge funds contrataron seguros de impago antes de comprar la deuda. Posteriormente, según las mismas fuentes, los fondos buitre forzaron un default a través de una cláusula que impedía a la empresa hacer frente a los intereses de un bono.

Todo esto sucedió a mediados de septiembre de 2013 y, aseguran, se saldó con dos días de impago en Codere y un beneficio para los fondos buitre, proveniente de estos seguros, de 100 millones de euros.

El bono de 760 millones de euros vence en 2015 y el de 300 millones de dólares en 2019. Tiempo, en teoría, suficiente para tratar de estabilizar ligeramente la situación. Sin embargo, advierten en Codere complicada esta recuperación.

 

 Los trabajadores

Deuda, fondos buitre, hedge funds, inversores, acreedores, bonistas, intereses. Conceptos y vocablos que se repiten al hablar de Codere y su extrema situación. Se echa de menos otra palabra a la que se le debería otorgar más importancia: trabajadores.

Porque Codere tiene en la actualidad alrededor de 19.600 empleados. De ellos, unos 1.000 ejercen en España y el resto en Sudamérica. Destacando Argentina en donde hay, aproximadamente, 10.000. ¿Qué será de ellos si el futuro de la empresa se tiñe de negro? ¿20.000 trabajadores a la calle?

En Codere no quieren hacer declaraciones al respecto. Señalan que el abanico de posibilidades que tienen delante es tan amplio que es imposible hacer una estimación acerca de lo que podría pasar con estas personas y sus puestos de trabajo.

 

 Los sindicatos

Mucho más claro lo tienen los sindicatos UGT y CCOO que no han dudado en presentar sendas denuncias tanto contra los fondos buitre como contra las entidades bancarias que, en junio de 2013, vendieron la deuda.

En declaraciones a esta web, Toni García, del Área de Acción Sindical de la Federación de Comercio, Hostelería y Turismo (FECOHT) de CCOO, apunta que entran en denuncias para ayudar a los trabajadores, “no a la empresa”.

El sindicato forma parte de UNI Global Union, una organización sindical cuyo ámbito de presencia es mundial. A través de ella tratarán de defender los intereses de todos los trabajadores, tanto de los pocos que hay en España como de los que ejercen en Argentina, Chile y Colombia.

El miembro de FECOHT resalta también que en España ya han vivido “muy malas experiencias” por culpa de los llamados fondos buitre. Como ejemplo para comprender el funcionamiento de éstos, García explica que es como si alguien tiene una hipoteca con un banco y éste se la vende a otro que cambia por completo las condiciones estipuladas en un primer momento.

Teme que la empresa recorte en costes salariales ya que “es imposible que haga frente a los intereses”. Hasta el momento, dice, Codere ha hecho “un movimiento defensivo”, como es anunciar el preconcurso pero, en el futuro, no puede vislumbrar como virarán el rumbo tanto la empresa como los bonistas.

Respecto a su relación con la compañía, indica que es “cordial” y que han mantenido diversas reuniones con los comités de empresa de los negocios que Codere tiene en Madrid.

UGT es el otro sindicato que también ha decidido intervenir. Ponen el acento en que la empresa no tenía conocimiento de que la deuda pasaba a manos de estos fondos buitre. Para el sindicato, los hedge funds se están aprovechando de la debilidad económica de muchas empresas españolas para conseguir su control “ilegalmente”.

El ataque a los fondos buitre va más allá y aseguran que, al ser casi imposible saber cuáles son los representantes de estos fondos, no se les puede hacer pagar por sus conductas ajenas a la ley.

 

 El futuro

El 2 de mayo de 2014 es la fecha en la que finaliza el plazo para que Codere llegue a un acuerdo con los bonistas. Por lo tanto, se advienen meses de mucho trabajo, reuniones y complicadas negociaciones. Tiempos que marcaran un antes y un después en el devenir de la compañía.

La empresa está tratando de lograr el ansiado acuerdo. En el Hecho Relevante en el que criticaba duramente la propuesta realizada por Houlihan Lokey, ponían sobre la mesa tres ofertas. La primera, llamada CupónCero, consistiría en aplazar el abono de los intereses por un plazo de tres años y, si los bonos no se redimen en ese tiempo, se convertirían en nuevas acciones cuyo precio fijaría un tercero ajeno a la negociación.

La segunda propuesta dividiría el control de la compañía entre los bonistas, que se harían con un 70%, y los accionistas mayoritarios (30%). En el 70% que le correspondería a los bonistas, una parte la tendrían en propiedad y otra de manera conjunta con la familia Martínez Sampedro.

Por último, la proposición final afectaría al capital social. Dejando el 20% para los bonistas y el 80% a accionistas, con trato distinguido para los minoritarios.

Como se puede comprobar, las aspiraciones de ambas partes están tremendamente distantes. Tendrán que dejar atrás gran parte de sus pretensiones y tratar de hallar un punto medio si lo que se quiere es evitar el concurso de acreedores.

 

 Cifras

Hoy, viernes 28 de febrero de 2014, la empresa ha hecho públicos los resultados del último trimestre de 2014, así como los acumulados. El EBITDA  acumulado a 31 de diciembre de 2013 es de 206,1 mm, es decir, un 28,3% menos que en el mismo periodo de 2012. Respecto al EBITDA sólo del cuarto trimestre fue de 33,8 mm.

En los días anteriores, Codere hizo públicas algunas cifras que, aunque competan a un tanto por ciento bastante bajo de su volumen de negocio, al menos eran alentadoras. En concreto, comunicó que, un año después de que se cambiara la Ley del Juego en Castilla-La Mancha, ya tienen 20 locales de apuestas deportivas en la comunidad.

La empresa directamente en algunos lugares, y con la colaboración de sus socios en otros, cubre alrededor del 60% de este tipo de negocios en la comunidad manchega.

Buenas noticias también en la Comunidad Valenciana. A orillas del Mediterráneo Codere Apuestas logró una cuota de mercado del 37,5%. Fuentes de la empresa atribuyeron este crecimiento al proyecto de negocio que pusieron en marcha en salones de juego, bares y bingos.

A pesar de lo positivo de estas cifras, desgraciadamente para la empresa suponen una mínima parte de su negocio. Se seguirá hablando de Codere durante bastante tiempo. Habrá reuniones, ofertas, contraofertas y, quién sabe, si un acuerdo final o el nada deseado concurso de acreedores. 

Mejores Casinos Online

1. Rich Casino
Juega

Reseñas de Métodos de Pago

Calculadora de Bonos

Blackjack Gratis

BlackJack Gratis

BlackJack Gratis

Esta versión flash de BlackJack está pensada para jugadores de todos los niveles ya que permite jugar con dinero fictici...

Leer Más

Ruleta Gratis

Ruleta Europea Gratis

Ruleta Europea Gratis

¡Juega gratis a la Ruleta Europea con esta versión del juego de casino que nos trae TitanBet en español!. Pero, antes de...

Leer Más